Sobre Jesús García Morcillo

Pastor y ministro de culto en Albacete (España), graduado en Teología por la FTUEBE y miembro del Colegio de Pastores de la UEBE. Prepara, redacta y revisa personalmente los devocionales de Tres Razones para Cambiar para explicar la Biblia, presentar a Jesucristo y aplicar la Palabra de Dios a la vida diaria.

Cómo se elaboran los devocionales · Conoce el ministerio

Jesús García Morcillo, pastor y autor de los devocionales

Autor: Jesús Morcillo

  • Israel se sintio fuerte hizo tributarios a los pero no jueces1:28

    Por no obedecer completamente a Dios en Jueces 1:28

    🎧 Escucha un breve podcast basado en este devocional

    “Cuando Israel se sintió fuerte, hizo tributarios a los cananeos, pero no los echó.”

    Jueces 1:28


    CONTEXTO

    ¿Qué mandato había recibido Israel respecto a los cananeos?

    Este pasaje de Jueces capítulo 1 describe los primeros años del pueblo de Israel en la tierra prometida. Dios había dado una orden clara: expulsar completamente a las naciones cananeas (Deuteronomio 7:1-2). No era una sugerencia, sino un mandato santo para evitar que Israel cayera en idolatría.

    ¿Qué decidió Israel cuando se sintió fuerte?

    Sin embargo, este versículo nos muestra un momento clave: cuando Israel se sintió fuerte, decidió no obedecer completamente. En lugar de expulsar a los cananeos, los toleró por conveniencia, haciéndolos tributarios.

    Esta reflexión sobre este capítulo nos muestra un problema del corazón: una obediencia parcial que, en realidad, es desobediencia.


    Por qué no debemos desobedecer parcialmente a Dios en Jueces 1:28

    Muchos se preguntan: ¿qué enseña este versículo sobre la obediencia a Dios? Este devocional sobre este pasaje nos ayuda a ver tres razones claras.


    TRES RAZONES PARA CAMBIAR

    I. La obediencia parcial nace del orgullo

    Israel obedeció solo cuando le convenía. “Cuando Israel se sintió fuerte…” revela que confiaron en su propia capacidad y no en la Palabra de Dios.

    El orgullo siempre nos lleva a pensar que podemos ajustar los mandamientos de Dios a nuestra comodidad.

    “Antes del quebrantamiento es la soberbia…”
    Proverbios 16:18


    II. La desobediencia tolerada abre la puerta al pecado

    Israel no expulsó a los cananeos, y más adelante estos mismos pueblos se convirtieron en tropiezo espiritual.

    Lo que hoy toleramos, mañana nos dominará.

    “Un poco de levadura leuda toda la masa.”
    Gálatas 5:9


    III. La conveniencia reemplaza la fidelidad a Dios

    Hacer tributarios a los cananeos parecía una decisión práctica y rentable. Pero la obediencia a Dios nunca se negocia.

    Cuando la conveniencia gobierna, la fidelidad desaparece.

    “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.”
    Hechos 5:29


    CRISTO ES EL CENTRO

    Este texto no solo muestra el fracaso de Israel, también revela nuestra propia condición. Todos hemos obedecido a medias. Todos hemos tolerado “cananeos” en el corazón.

    Pero Cristo vino a hacer lo que nosotros no pudimos: obedecer perfectamente al Padre.

    Donde Israel falló, Cristo venció. Él no hizo concesiones con el pecado. En la cruz, no lo administró… lo derrotó.

    En Él no solo encontramos perdón por nuestra desobediencia, sino poder para vivir en obediencia verdadera.


    PARA MEDITAR

    ¿Hay áreas en tu vida donde estás obedeciendo a Dios solo parcialmente?

    Lee el capítulo 1 de Josué completo.

    ¿Te ayudó este devocional?
    Comparte este devocional con alguien que necesite escuchar la Palabra de Dios.


    Ministerio
    Tres razones para cambiar


    DEVOCIONALES RELACIONADOS


  • Yel Señor le cerró la puerta Génesis 7:16

    Dios cierra puertas para guardarte en Génesis 7:16

    🎧 Escucha un breve podcast basado en este devocional

    “Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y el Señor le cerró la puerta.”
    Génesis 7:16


    CONTEXTO

    ¿Qué representa el diluvio en el relato de Génesis 7?

    Este pasaje de Génesis capítulo 7 nos muestra el cumplimiento del juicio de Dios sobre la tierra a través del diluvio. No es un evento aislado, sino la respuesta justa de Dios ante el pecado de la humanidad.

    En medio de este juicio, Dios manifiesta su gracia preservando a Noé y su familia. Y hay un detalle clave: Dios mismo cerró la puerta del arca.

    ¿Qué enseña el cierre de la puerta sobre la justicia y el cuidado de Dios?

    Génesis 7:16 relata que Dios cerró la puerta del arca después de que Noé, su familia y los animales hubieran entrado. En ese acontecimiento, el cierre está unido al juicio del diluvio y a la preservación de quienes estaban dentro. El texto describe ese acto concreto de Dios; no explica por sí solo cada oportunidad que perdemos.


    Cuando una puerta se cierra: confiar sin presumir conocer todos los motivos

    Muchos se preguntan:
    ¿Qué significa que Dios cierre puertas en mi vida?
    El cierre del arca muestra el cuidado y el juicio de Dios en ese acontecimiento. Su aplicación a nuestras circunstancias requiere prudencia.


    TRES RAZONES PARA CAMBIAR

    I. DIOS CIERRA PUERTAS PORQUE SU JUICIO ES REAL

    La puerta del arca fue cerrada por Dios, no por Noé. Esto muestra que el juicio de Dios no es simbólico, es real y definitivo.

    En los días de Noé, muchos ignoraron la advertencia. Vivieron como si nada fuera a suceder. Pero el día llegó, y la puerta se cerró.

    El autor de Hebreos lo confirma:
    “Por fe Noé… preparó el arca en que su casa se salvase…”
    Hebreos 11:7

    Hoy todavía vivimos en tiempo de gracia. Este versículo nos confronta a no endurecer el corazón. Dios sigue llamando, pero llegará el momento en que la puerta se cerrará.


    II. DIOS CIERRA PUERTAS PARA PROTEGER A LOS SUYOS

    Mientras el mundo era juzgado, dentro del arca había seguridad. Noé fue guardado no por su fuerza, sino por la gracia de Dios.

    En el relato del diluvio, la puerta cerrada mantiene a Noé y a su familia dentro del refugio que Dios había dispuesto. Esa protección concreta sostiene la reflexión del devocional.

    “Torre fuerte es el nombre del Señor ; a él correrá el justo, y será levantado.”
    Proverbios 18:10

    Podemos confiar en el cuidado de Dios cuando una oportunidad desaparece, aunque no sepamos por qué ocurrió. Aplicar este relato a nuestra vida no permite asegurar que conocemos el motivo de cada puerta cerrada.


    III. DIOS CIERRA PUERTAS EN EL TIEMPO EXACTO

    Dios cerró la puerta en el momento preciso. No antes, no después.

    Esto revela que el tiempo de Dios es perfecto. Él no se adelanta ni se retrasa.

    “Todo tiene su tiempo…”
    Eclesiastés 3:1

    Cuando una etapa termina o una puerta se cierra, este texto nos enseña a descansar en la soberanía de Dios. Él sabe lo que hace y cuándo hacerlo.


    ¿Quién cerró la puerta del arca y qué significa?

    Génesis 7:16 atribuye a Dios el cierre de la puerta después de la entrada de los animales, conforme a su mandato. Noé y su familia ya habían entrado en el arca. En el relato, ese cierre forma parte de la preservación de los que están dentro y del juicio del diluvio. No es una regla que explique de la misma manera cada oportunidad que perdemos.

    ¿Toda puerta cerrada significa que Dios me está protegiendo de algo?

    No podemos afirmar el motivo concreto de cada contratiempo. Una oportunidad puede desaparecer por nuestras decisiones, por decisiones ajenas o por circunstancias que desconocemos. La fe reconoce el gobierno de Dios sin inventar explicaciones que Él no ha revelado.

    Ante una puerta cerrada, puedes orar, revisar si hay algo que corregir, pedir consejo y considerar otras opciones legítimas. No hace falta llamar castigo o señal a todo lo ocurrido. Seguir orando mientras esperamos una respuesta nos ayuda a descansar en el Señor sin exigir conocer todos sus propósitos.

    CRISTO ES EL CENTRO

    Este pasaje apunta claramente a Cristo.

    Así como Noé fue salvo dentro del arca, nosotros somos salvos en Cristo. Él mismo dijo:
    “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” (Juan 10:9).

    La preservación de Noé nos invita a pensar en la necesidad de un refugio seguro. Al mirar a Cristo, el propio Juan 10:9 fundamenta la imagen de la puerta de salvación.

    Pero esa puerta no estará abierta para siempre. El mismo Dios que cerró la puerta del arca, un día consumará su juicio.

    Cristo es el refugio seguro. En Él hay salvación, seguridad y vida eterna.


    PARA MEDITAR

    ¿Estoy confiando en Cristo como mi refugio, o sigo dejando pasar el llamado de Dios?

    Lee el capítulo 7 de Génesis completo.

    ¿Te ayudó este devocional?
    Comparte este devocional con alguien que necesite escuchar la Palabra de Dios.


    Ministerio
    Tres razones para cambiar


    DEVOCIONALES RELACIONADOS


  • Y ante todo tened entre ferviente amor y cubrirá multitud de pecados 1 Pedro 4:8 3:R Tres Razones para Cambar

    Amar con fervor y perdonar en 1 Pedro 4:8

    ¿Qué significa que el amor cubre multitud de pecados?

    En 1 Pedro 4:8, amar con fervor implica responder a las faltas con una disposición al perdón y a la restauración, en lugar de alimentar el odio y la disputa. El contexto habla de oración, hospitalidad y servicio entre creyentes. «Cubrir» no convierte el daño en algo bueno ni ordena ocultar el pecado.

    🎧 Escucha un breve podcast basado en este devocional

    “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados.”
    1 Pedro 4:8


    CONTEXTO

    ¿Por qué llamó Pedro a amar con fervor en medio de la prueba?

    Este pasaje de 1 Pedro capítulo 4 nos lleva a un escenario de sufrimiento y debilidad. Los creyentes estaban siendo perseguidos, dispersos y probados por causa de su fe. En medio de esa presión, el apóstol Pedro no les da estrategias humanas, sino una prioridad espiritual: amar con fervor.

    Pedro ya ha señalado que Cristo sufrió por nosotros, y que ahora debemos vivir para la voluntad de Dios. En ese contexto, el amor no es opcional, es esencial. Este versículo nos recuerda que el amor verdadero no ignora el pecado, pero sí busca restaurar, perdonar y preservar la unidad.

    En este devocional sobre este pasaje vemos que amar con fervor y perdonar en 1 Pedro 4:8 no es una emoción superficial, sino una evidencia de una vida transformada por Dios.


    Por qué amar con fervor y perdonar en 1 Pedro 4:8

    ¿Cómo actúa el amor ante los pecados en nuestras relaciones?

    Muchos se preguntan: ¿qué significa realmente que el amor cubra multitud de pecados? Este texto bíblico nos enseña que el amor actúa con gracia, busca reconciliación y refleja el carácter de Cristo en medio de relaciones imperfectas.


    TRES RAZONES PARA CAMBIAR

    I. EL AMOR FERVIENTE NACE DE UN CORAZÓN TRANSFORMADO

    En 1 Pedro 4:8, «ferviente amor» significa un amor intenso y perseverante, que busca el bien del otro incluso cuando cuesta. No se reduce al entusiasmo de un momento: se expresa en perdonar, acoger sin quejas y servir con los dones recibidos (4:8–10). Pedro llama a los creyentes a vivir ese amor desde un corazón renovado por Dios.

    Solo quien ha sido perdonado puede amar así. Solo quien ha recibido gracia puede extender gracia.

    📖 “Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.”
    2 Tesalonicenses 3:5


    II. EL AMOR FERVIENTE RESTAURA LO QUE EL PECADO HA ROTO

    El apóstol Pedro enseña en este texto que el amor “cubre multitud de pecados”. No significa ocultar el pecado, sino responder con perdón y buscar restauración.

    El amor detiene el ciclo del juicio, sana relaciones y promueve la unidad en medio de la debilidad humana.

    📖 “Sobre todo, vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.”
    Colosenses 3:14


    III. EL AMOR FERVIENTE ES TESTIMONIO EN TIEMPOS DIFÍCILES

    En medio del sufrimiento, el amor entre creyentes se convierte en una poderosa evidencia del evangelio. Amar cuando duele, cuando cuesta, cuando somos heridos, refleja que Cristo vive en nosotros.

    Este versículo nos recuerda que el amor no solo edifica la iglesia, también impacta al mundo.

    📖 “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.”
    Juan 13:35


    ¿Cubrir los pecados significa encubrir el daño?

    No. El amor busca el bien de las personas y la verdad. No exige mentir, proteger una conducta destructiva ni impedir que una falta se reconozca y se corrija. Proverbios 10:12 contrapone el odio que provoca conflictos al amor que cubre faltas; Pedro aplica ese espíritu a la convivencia. Perdonar no obliga a fingir que nada ocurrió ni a restablecer de inmediato una confianza que necesita ser reconstruida.

    ¿Qué relación hay entre 1 Pedro 4:8 y Santiago 5:20?

    Ambos textos usan la imagen de cubrir pecados, pero su énfasis es distinto. Pedro pide amor constante dentro de una comunidad que ora, acoge y sirve. Santiago 5:19–20 trata de ayudar a volver a quien se ha apartado de la verdad. Ninguno presenta el silencio cómplice como virtud: el bien de la persona incluye restauración y regreso a la verdad.

    ¿Cómo se practica el amor ferviente de 1 Pedro 4?

    El propio contexto ofrece ejemplos: 1 Pedro 4:7–11 une la oración, la hospitalidad sin quejas y el servicio con los dones recibidos. El amor se expresa al escuchar, pedir perdón, ayudar y servir con fidelidad. No depende solo de sentir simpatía ni queda reducido a evitar toda conversación difícil.

    CRISTO ES EL CENTRO

    Cristo es la máxima expresión de este amor ferviente. Él no solo cubrió nuestros pecados, los llevó sobre sí en la cruz. No nos trató conforme a nuestras faltas, sino conforme a su gracia.

    En Jesús vemos que amar con fervor y perdonar en 1 Pedro 4:8 no es una carga imposible, sino una respuesta al evangelio. Hemos sido profundamente amados, completamente perdonados y restaurados por su sangre.

    Por eso ahora podemos amar. No para ganar el favor de Dios, sino porque ya lo hemos recibido en Cristo.

    “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.”
    1 Juan 3:16


    PARA MEDITAR

    ¿Estoy reflejando el amor de Cristo al perdonar y restaurar a otros, o sigo respondiendo según mi orgullo?

    Lee el capítulo completo de 1 Pedro 4 correspondiente.

    ¿Te ayudó este devocional?
    Comparte este devocional con alguien que necesite escuchar la Palabra de Dios.


    Ministerio
    Tres razones para cambiar


    DEVOCIONALES RELACIONADOS


  • Sino por su misericordia nos salvó tito 3:5

    No por obras de justicia sino por su misericordia en Tito 3:5

    🎧 Escucha un breve podcast basado en este devocional

    “No por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia nos salvó.”

    Tito 3:5


    CONTEXTO

    ¿A quién escribió Pablo sobre la gracia de Dios en Tito 3?

    En este pasaje de Tito capítulo 3, el apóstol Pablo recuerda a los creyentes cómo actúa la gracia de Dios en la salvación. Pablo había dejado a Tito en Creta para ordenar lo que faltaba y establecer ancianos en cada ciudad, según Tito 1:5. En 3:3-7 contrasta la vida anterior con la bondad de Dios que salva y renueva.

    Antes de hablar de la salvación, Pablo describe cómo era la vida del ser humano sin Dios: extraviados, esclavos de pasiones y viviendo en malicia (Tito 3:3). Pero entonces aparece una de las expresiones más hermosas del evangelio: “cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador” (Tito 3:4).

    ¿Depende la salvación de nuestras obras o de la misericordia de Dios?

    En este devocional sobre Tito 3:5, vemos una verdad fundamental del evangelio: la salvación no es el resultado de nuestras obras, sino de la misericordia de Dios.


    Por qué somos salvos por misericordia y no por obras de justicia

    Muchas personas se hacen esta pregunta: ¿qué enseña Tito 3:5 sobre la salvación?
    La respuesta está en la misericordia de Dios: Dios salva por gracia, no por mérito humano.


    TRES RAZONES PARA CAMBIAR

    I. Porque nuestras obras no pueden salvarnos

    El texto dice claramente: “No por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho.”

    Esto significa que ninguna obra humana puede reconciliarnos con Dios. Ni la religión, ni la moralidad, ni el esfuerzo personal pueden limpiar el pecado del corazón.

    La Escritura es clara:
    “Por gracia sois salvos por medio de la fe… no por obras” (Efesios 2:8–9).

    Cuando entendemos esto, dejamos de confiar en nosotros mismos y aprendemos a confiar en Dios.


    II. Porque la salvación nace de la misericordia de Dios

    Pablo afirma: “sino por su misericordia nos salvó.”

    La misericordia es el amor de Dios hacia pecadores que no merecen salvación. Dios no nos rescata porque seamos dignos, sino porque Él es misericordioso.

    Este versículo nos recuerda lo que también enseña Romanos 5:8:

    “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

    En este estudio de Tito capítulo 3, Pablo distingue el fundamento de la salvación de sus frutos: Dios nos salva por misericordia (3:5) y llama a los creyentes a ocuparse en buenas obras (3:8). Hacer el bien expresa la nueva vida recibida; no compra el perdón.


    III. Porque Dios transforma la vida del creyente

    El versículo continúa hablando del “lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”

    Cuando Dios salva, no solo perdona: también transforma.

    El evangelio produce una nueva vida. El creyente comienza a vivir de una manera diferente porque el Espíritu Santo obra en su corazón.

    Por eso la Biblia dice:
    “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (2 Corintios 5:17).


    ¿Qué significa «lavamiento de la regeneración»?

    Tito 3:5-7 presenta la salvación como una limpieza y renovación obradas por Dios, vinculadas con el Espíritu Santo y con Jesucristo. Regeneración expresa el comienzo de una vida nueva. Las tradiciones cristianas difieren al explicar la relación de esta expresión con el bautismo, pero el pasaje niega que nuestras obras sean el fundamento de la salvación.

    ¿Para qué sirven las buenas obras si no nos salvan?

    Tito 3:8 pide que quienes han creído se ocupen en buenas obras. La misericordia recibida no convierte la obediencia en algo inútil: las obras sirven al prójimo y expresan una vida transformada. La relación entre fe y obras en Santiago desarrolla ese fruto sin convertirlo en el precio del perdón.

    CRISTO ES EL CENTRO

    Este pasaje nos lleva directamente al corazón del evangelio.

    Si la salvación no es por obras, entonces solo puede ser por medio de Cristo. Jesús vivió la justicia perfecta que nosotros no pudimos vivir y murió en la cruz para pagar por nuestros pecados.

    En Cristo encontramos lo que nunca podríamos lograr por nosotros mismos: perdón, nueva vida y reconciliación con Dios.

    Por eso, cuando leemos Tito 3:5, somos llevados a mirar a Cristo con gratitud y confianza. Nuestra esperanza no descansa en nuestras obras, sino en la obra perfecta de Jesús.


    PARA MEDITAR

    Si la salvación es no por obras de justicia sino por su misericordia (Tito 3:5), ¿en qué estás confiando hoy: en tus obras o en la gracia de Cristo?

    Lee el capítulo completo de Tito 3.


    ¿Te ayudó este devocional?
    Comparte este devocional con alguien que necesite escuchar la Palabra de Dios.


    Ministerio
    Tres razones para cambiar


    DEVOCIONALES RELACIONADOS



  • Al Señor, nuestro Dios, serviremos y a su voz obedeceremos

    Fidelidad y Obediencia en Josué 24:24

    🎧 Escucha un breve podcast basado en este devocional

    “El pueblo respondió a Josué: —Al Señor, nuestro Dios, serviremos y a su voz obedeceremos.”

    Josué 24:24

    CONTEXTO

    ¿Qué recordó Josué al pueblo reunido en Siquem?

    Este pasaje de Josué capítulo 24 describe uno de los momentos más solemnes en la historia de Israel. Josué reúne al pueblo en Siquem y les recuerda todo lo que Dios ha hecho por ellos: cómo los sacó de Egipto, cómo los sostuvo en el desierto y cómo les dio la tierra prometida.

    Después de recordar la fidelidad del Señor, Josué lanza un llamado claro: “Escoged hoy a quién servir” (Josué 24:15). No se trata solo de palabras religiosas, sino de una decisión de vida.

    ¿Qué compromiso expresó Israel en Josué 24:24?

    El pueblo responde con firmeza: “Al Señor, nuestro Dios, serviremos y a su voz obedeceremos.” Esta declaración resume lo que significa una verdadera relación con Dios: servicio y obediencia.

    En esta reflexión sobre servir y obedecer al Señor según Josué 24:24, vemos cómo Dios llama a su pueblo a una fidelidad real, que nace de reconocer su gracia.

    ¿Qué significa servir y obedecer al Señor según Josué 24:24?

    Muchas personas se preguntan: ¿qué significa realmente servir a Dios?
    Este versículo nos recuerda que servir al Señor implica también escuchar y obedecer su voz.

    TRES RAZONES PARA CAMBIAR

    I. Porque Dios ha sido fiel con su pueblo

    Josué no comienza con una orden, sino con un recordatorio de la gracia de Dios. El Señor actuó primero: rescató, guió y bendijo a Israel.

    La obediencia verdadera nace cuando recordamos lo que Dios ha hecho por nosotros.

    “Nosotros le amamos a él porque él nos amó primero.”
    1 Juan 4:19

    Cuando entendemos su fidelidad, servirle deja de ser una carga y se convierte en una respuesta de gratitud.


    II. Porque no podemos servir a Dios y a los ídolos

    En este estudio de Josué 24, Josué confronta al pueblo con una realidad: no se puede vivir dividido entre Dios y los ídolos.

    Servir al Señor implica una decisión clara del corazón.

    “Nadie puede servir a dos señores.”
    Mateo 6:24

    Muchas veces los ídolos modernos no son estatuas, sino el dinero, el orgullo, el éxito o el control de nuestra vida. Este versículo nos llama a volver nuestro corazón completamente al Señor.


    III. Porque la verdadera obediencia se demuestra en la vida diaria

    El pueblo no solo dijo que serviría al Señor; también afirmó que obedecería su voz.

    Servir a Dios no es solo una declaración espiritual, sino una vida rendida a su Palabra.

    “Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores.”
    Santiago 1:22

    Por eso este devocional sobre servir y obedecer al Señor en Josué 24:24 nos recuerda que la fe genuina se manifiesta en decisiones concretas cada día.

    CRISTO ES EL CENTRO

    Aunque el pueblo prometió obedecer, la historia bíblica muestra que Israel muchas veces falló. Su compromiso fue sincero, pero su corazón era débil.

    Aquí vemos nuestra propia historia. También nosotros prometemos fidelidad a Dios y muchas veces fallamos.

    Por eso necesitamos a Cristo.

    Jesús es el Hijo perfectamente obediente. Él vivió en completa fidelidad al Padre y murió en la cruz para perdonar nuestra desobediencia. Por su gracia somos reconciliados con Dios y recibimos un nuevo corazón para vivir para Él.

    Ahora no servimos a Dios para ganar su favor, sino porque Cristo ya nos ha salvado.

    En Él encontramos el poder para cumplir lo que este versículo nos enseña: servir al Señor y obedecer su voz.

    PARA MEDITAR

    ¿Hay algo en tu vida que está ocupando el lugar que solo Dios debe tener?

    Lee el capítulo completo de Josué 24.

    ¿Te ayudó este devocional?
    Comparte este devocional con alguien que necesite escuchar la Palabra de Dios.


    Ministerio
    Tres razones para cambiar


    DEVOCIONALES RELACIONADOS


Respuestas bíblicas · Preguntas para entender y vivir la Palabra

Buscar en la web