🎧 Escucha un breve podcast basado en este devocional (5 min aprox.)
“Instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.”
Hechos 9:15-16
INTRODUCCIÓN
Hay momentos en los que seguir a Cristo parece demasiado difícil. El creyente quiere obedecer al Señor, pero aparecen el rechazo, la oposición, el cansancio o el temor. Muchas veces pensamos que si Dios nos llamó, entonces el camino será cómodo, fácil y sin dolor. Pero cuando llegan las pruebas, el corazón se pregunta: “¿Realmente vale la pena seguir a Cristo?”
Hechos 9:15-16 nos muestra algo que muchos necesitan escuchar hoy: Dios llama, salva y usa a personas imperfectas para llevar el nombre de Cristo, aun en medio del sufrimiento. Esta reflexión sobre Hechos 9:15-16 nos recuerda que el Señor no abandona a sus hijos cuando padecen por causa de su nombre.
CONTEXTO
Estas palabras fueron dichas por el Señor a Ananías después de la conversión de Saulo de Tarso. Saulo había perseguido brutalmente a la Iglesia, encarcelando creyentes y participando en la muerte de cristianos. Sin embargo, Cristo salió a su encuentro camino a Damasco y transformó completamente su vida.
Dios no solo salvó a Saulo; también le dio una misión. El perseguidor sería ahora predicador. El enemigo de Cristo sería instrumento útil para anunciar el evangelio.
Pero el Señor también dejó claro que el llamamiento cristiano incluye padecimiento. Pablo llevaría el nombre de Cristo ante muchos, pero también sufriría por Él. Esto apunta directamente a Jesucristo, quien sufrió primero para salvar a pecadores. El creyente no sigue a un Cristo cómodo, sino al Cristo crucificado y resucitado.
Como vemos también en el devocional sobre la obra transformadora de Dios en el pecador, Cristo sigue dando vida a quienes estaban perdidos
El Señor usa vasos débiles para mostrar su gloria
TRES RAZONES PARA CAMBIAR
I. Dios llama a personas que no merecen ser usadas
Saulo no merecía ser escogido. Era enemigo del evangelio. Humanamente hablando, parecía imposible que Dios lo utilizara. Pero precisamente ahí se ve la gracia del Señor.
Muchas veces el creyente mira su pasado, sus pecados o sus debilidades y piensa que Dios no puede usarlo. Pero el evangelio muestra que Cristo salva pecadores y transforma vidas para su gloria.
“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.”
1 Timoteo 1:15
El problema del corazón humano es que seguimos confiando más en nuestra capacidad que en la gracia de Dios. Pero el Señor no escoge a personas perfectas; escoge pecadores arrepentidos para mostrar el poder de Cristo.
II. Seguir a Cristo implica obediencia y perseverancia
El Señor fue claro con Pablo: habría sufrimiento. El evangelio no promete una vida terrenal sin dolor. Cristo llama a negarnos a nosotros mismos, tomar la cruz y seguirle.
Muchos quieren las bendiciones de Cristo, pero no quieren perseverar cuando llegan las pruebas. Sin embargo, el sufrimiento por causa del evangelio no significa abandono de Dios; muchas veces es evidencia de que pertenecemos a Él.
“Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.”
2 Timoteo 3:12
La respuesta correcta no es retroceder, sino permanecer firmes en la fe, confiando en el Señor. Cristo sostiene a sus hijos en medio de la oposición y les da gracia para continuar.
III. Cristo transforma el sufrimiento en testimonio para su gloria
Pablo sufrió mucho, pero Dios usó su vida para extender el evangelio a innumerables personas. Lo que parecía derrota terminó siendo instrumento para la gloria de Cristo.
Cuando el creyente permanece fiel, aun en medio de pruebas, el Señor fortalece su fe, purifica su corazón y usa su testimonio para bendecir a otros.
“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él.”
Filipenses 1:29
Cristo mismo padeció por nosotros. Él cargó nuestro pecado en la cruz, soportó el rechazo y venció la muerte para salvarnos. Ahora sostiene a su Iglesia y promete estar con los suyos hasta el fin.
El creyente no descansa en su fuerza, sino en Cristo crucificado y resucitado.
CRISTO ES EL CENTRO
Jesucristo es el verdadero Siervo escogido del Padre. Él sufrió injustamente para salvar a pecadores que merecían condenación. Pablo fue llamado a padecer por Cristo, pero primero Cristo padeció por Pablo.
La cruz nos recuerda que el sufrimiento del creyente nunca es inútil. Cristo gobierna incluso las pruebas, y usa cada circunstancia para conformarnos a su imagen.
El Señor sigue llamando hoy a hombres y mujeres a arrepentirse, creer en el evangelio y vivir para la gloria de Dios. Y aunque el camino incluya lucha, Cristo permanece fiel.
PARA MEDITAR
¿Estás dispuesto a seguir a Cristo aun cuando obedecerle implique rechazo, dificultad o sufrimiento?
LECTURA COMPLETA DEL PASAJE
Puedes leer el capítulo completo aquí:
https://www.biblegateway.com/passage/?search=Hechos+9&version=RVR1960
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